Conversaciones imaginarias con él
Él: ¿Y de qué vamos a hablar exactamente? Yo: No lo sé. Se me ocurrió escribir esto mientras estaba en el baño del trabajo. Tú sabes que esos son momentos brillantes para mí. Él: Sí, lo sé. Me lo has contado en repetidas ocasiones. Igual que lavarte los dientes. Yo: Sí, es raro. ¿no te parece raro? Él: Bastante. No estoy seguro de que a mí me pase algo similar. Yo: ¿Te parezco muy rara? Él: A veces. Eres rara en la medida perfecta. Yo: ¿y loca? Él: también. Pero así me gustas. Yo: Tú me gustas callado, aunque a veces me inquieta ese silencio tuyo. Él: ¿En serio? Yo: Sí. Por eso hablo mucho. Intento no quedarme en silencio. Él: No sabía. Yo: Alguna vez te lo dije, que me ponías nerviosa, y por eso hablaba tanto. Él: Definitivamente hablas más que yo. Es un hecho. Yo: Pero tú escribes mejor que yo. Él: No digas eso. Yo: Claro que sí. Tú escribes todo el tiempo. Hasta tienes un libro. Yo no escribo más de una hoja a la semana. Es una mierda y lo ...