Ella, que todo lo desprecia
Tiene 20 pero parece de más. Mazarine es blanca como la nieve y de cabellos negros. Sus ojos, oscuros y profundos como un pozo, son un complemento perfecto para su insensible y manipuladora personalidad. No es gratis que sea una mujer de familia respetable y tenga moral y ética de las propias. No es gratis que haya sido socia del club más elegante de la ciudad. Tampoco lo es que sea una arpía resentida con el mundo y que haya olvidado la sensibilidad. Mazarine creció en una familia acomodada en la ciudad. Estudió en el mejor colegio, donde entre clases de inglés y francés electivo se cultivaba como una joven digna de las nupcias triunfales a pronta edad. Visitaba los mejores restaurantes con su familia y vestía siempre lo mismo que los maniquíes de las vitrinas. Sus padres llegaron al final de sus obligaciones conyugales creyendo que era insoportable vivir en armonía con Himeneo. Un divorcio. Un trauma. El inicio de la insensibilidad rapaz. La pérdida de la inocencia, de la infanci...